lunes, 20 de mayo de 2013

Si nos entierran vivos, ¿moriremos por falta de oxígeno? / If we bury alive, are die from lack of oxygen?

                            
                              
           
              Surely, many of you have seen movies like Kill Bill or Buried, or have read works of gothic horror of Edgar Allan Poe,  have you wondered what will happen if you wake up inside a coffin buried in the bowels of the earth? Would you die from lack of oxygen?
Sorry to inform you that would die much faster than what they say Gothic horror novels, but you would not necessarily from lack of oxygen, but for another reason.
Lack of oxygen is important, true, but in the process of respiration are other gases involved, such as carbon dioxide. When we breathe, oxygen become inhaled carbon dioxide we release into the environment. The problem is that the carbon dioxide, in excess, is toxic, as divers know who trained not for breathing properly so as to remove all traces of carbon dioxide.
This means that the poor buried alive will dead ensue long because the excess accumulated carbon dioxide by breathing that  for oxygen shortage: the buried alive are killed himself because of his own breathing process.
Fortunately, before this could happen buried alive probably lose consciousness because the brain would be without the oxygen needed to resume normal operation.

Seguramente, muchos de los que habéis visto películas como Kill Bill o Buried, o habéis leído obras de terror gótico de Edgar Allan Poe, ¿os habréis preguntado qué os pasaría si os despertarais en el interior de un ataúd enterrado en las entrañas de la tierra? ¿Moriríais por falta de oxígeno?
Siento comunicaros que moriríais muchísimo más rápido que lo que cuentan las novelas góticas de terror, pero que no lo harías necesariamente por falta de oxígeno, sino por otro motivo.
La falta de oxígeno es importante, cierto, pero en el proceso de la respiración hay otros gases implicados, como el dióxido de carbono. Cuando respiramos, convertimos el oxígeno inhalado en dióxido de carbono, que liberamos al ambiente. El problema es que el dióxido de carbono, en exceso, es tóxico, como bien saben los submarinistas, que se entrenan no tanto para respirar correctamente como para eliminar bien el dióxido de carbono.
Es decir, que al pobre enterrado vivo le sobrevendría la muerte mucho antes por el exceso de dióxido de carbono acumulado por la respiración que por la escasez de oxígeno: el enterrado vivo se mata a sí mismo debido a su propio proceso de respiración.
Afortunadamente, antes de que esto pudiera ocurrir probablemente el enterrado vivo perdería el conocimiento porque el cerebro se quedaría sin el oxígeno necesario para seguir funcionando normalmente.

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